La imitación es la base del aprendizaje y, más aun, del espíritu creativo.
Las neuronas espejo nos impulsan a imitar no sólo lo que siente o piensa la persona que observamos sino también a reproducir sus mismos movimientos.
Lo más curioso es que cuanto mayor sea nuestra empatía por la persona que observamos más fiel imitamos los pensamientos y movimientos del prójimo por el que sentimos admiración.
La neurología nos está regalando un gran horizonte, un campo virgen para explorar. Este es uno de los recovecos de la mente humana que los neurólogos nos van alumbrando con sus estudios.
¡Felicidades a los galardonados con el Premio Príncipe de Asturias de la Investigación Científica y Técnica: Joseph Altman, Arturo Álvarez-Buylla, Giacomo Rizzolatti!
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