Convéncete de tus capacidades, de tus
conocimientos y de tu preparación. Y, dentro de tus posibilidades, trata de
sacar el máximo provecho a tus posibilidades.
Prepárate y llega temprano: madruga para tener tiempo de sobra para desayunar y prepararte tranquilamente.
Revisa la hora y lugar del examen.
Antes de salir de casa asegúrate de que llevas todo lo que necesitas.
Prepárate y llega temprano: madruga para tener tiempo de sobra para desayunar y prepararte tranquilamente.
Revisa la hora y lugar del examen.
Antes de salir de casa asegúrate de que llevas todo lo que necesitas.
Controla los nervios: evita hablar del examen con los compañeros momentos antes del examen.
Cuando tengas el examen delante, haz una revisión previa del examen: analízalo con detenimiento y programa el tiempo que vas a dedicar a cada cuestión. Reserva siempre algo de tiempo para una última revisión.
Haz caso de las instrucciones. Lee atentamente las preguntas y la información que ellas mismas nos suministran. Estudia el valor de cada pregunta y el sistema de puntuación.
Si tienes alguna duda sobre las cuestiones, pregunta al profesor.
Actúa con autocontrol: piensa en positivo; si te quedas en blanco en una pregunta, intenta tranquilizarte y pasa a otra: después podrás retomarla y acabarás recordándola.
Haz caso de las instrucciones. Lee atentamente las preguntas y la información que ellas mismas nos suministran. Estudia el valor de cada pregunta y el sistema de puntuación.
En las respuestas, ajústate a lo que te pregunten. Haz todo lo que puedas: esquematiza, define, resume, desarrolla…
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